Siempre que oímos hablar de Dani Polo nuestro cerebro sufre un ultra secado sonoro al más puro estilo "pasillo" Chocolate. Dani Polo es incisivo cual tiburón de l'Albufera, las medias tintas no son lo suyo. Además, la calidad auditiva de sus sesiones gracias a su profesión de productor, cierra el circulo celestial en un set que la main room agradece muchísimo.

La historia de amor de Dani con la música empieza muy pronto, de niño, ya flirteaba con ella hasta que no muy tarde supo que aquello era un matrimonio de los que duran toda una vida. Con 6 años escuchando música postdisco (Shalamar, The Limit), si señores, ni The Cure, ni Front 242 ni nada de eso, a él lo que le gustaba mucho mucho mucho con esa edad era el New Wave, Synth Pop (The Pet Shop Boys, Depeche Mode, etc…).

Las primeras fiestas en casa de Sergio Calomarde a partir de los 11 años ya le dejaron marca, porque el volumen alto de música lo quería manejar él. Y a la vez aparecía por casa su primer IBM 286, que le permitió acceder al programa que abriría la puerta para hacer las primeras piezas, el Scream Tracker 3, posteriormente el Fast Tracker 2. Para entonces las cosas ya estaban cambiando a base de bien, música más electrónica y rítmica como la música Italo disco entre otros estilos hacían aparición en los principales programas de radio de Valencia y esto empezaría a definir ya el camino personal de sus sesiones.

En la adolescencia conoció a Alberto Suarez, con quien hermanaría por la misma pasión y junto con él entró un tiempo más tarde a formar parte de la cabina de Chocolate.

Varias producciones en el sello de contraseña Records y en la Groucho Records. En el 2001 creó «Agressive Musik» como estudio operativo y en 2008 como sello discográfico. Lleva toda la vida ligado a la música o bien como Dj, o bien como productor pero sobre todo como melómano.

No tiene más pasión que Chocolate, ni nosotros más pasión que su estilo tan personal, agresivo y marcado por una selección y mezcla impecable que hace de cualquiera de sus sesiones un viaje ecléctico hacia el más puro disfrute de los sabores de la Catedral.